Azangarina, prenda de mi alma
desde que te he conocido
mi vida es un martirio
sin tu cariño.
Nunca me niegues tu amor sincero
ven que te esperan mis brazos
para poder estrecharte
junto a mi pecho.
Orgullosa provincianita
me han dicho que no me quieres
ay! que falta mi destino
mejor la muerte.
Dimas Pérez